Telf. +34 638 494 602 / Email: info@garciabielsa.com

Francisco Javier Garcia Bielsa, ha participado en el número 77 de Cuadernos de Derecho y Comercio del Consejo General del Notariado, editado por Fundación Notariado.

LA INDEMNIZACIÓN POR CLIENTELA EN EL CONTRATO DE AGENCIA: COMENTARIO A LA SENTENCIA 528/2020 DEL TRIBUNAL SUPREMO DE 14 DE OCTUBRE DE 2020.

La sentencia del Tribunal Supremo aborda determinados aspectos relativos a la indemnización por clientela y su cuantificación. La doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo permitía la ponderación equitativa de la concesión en atención a las vicisitudes concretas del contrato de agencia. Sin embargo, el Alto Tribunal se ha pronunciado recientemente en varias sentencias exponiendo que el quantum indemnizatorio no puede ser moderado. En el comentario se analizan los presupuestos que dan lugar a la indemnización por clientela, así como los conceptos retributivos a tener en consideración para el cálculo indemnizatorio y si la compensación debe ser calculada sobre los beneficios netos o a partir de los ingresos brutos del agente. Por último, se aborda la posibilidad de moderar la indemnización por clientela y si esta se encuentra sujeta al IVA o si, por el contrario, no es posible la repercusión del impuesto.

I. Introducción.

En el ámbito del contrato de agencia, y una vez finalizada su vigencia, existe una gran conflictividad y litigiosidad en los juzgados y tribunales vinculada a la determinación de si en el caso concreto se cumple con los presupuestos legales que dan lugar a la indemnización por clientela prevista en el art. 28 de la Ley 12/1992, de 27 de mayo, sobre Contrato de Agencia (en adelante, LCA). En el supuesto de corresponderle al agente la citada indemnización, la disputa se centrará en el quantum indemnizatorio que el empresario principal deberá abonar al agente. Por ello, para efectuar adecuadamente los cálculos indemnizatorios, resulta imprescindible conocer previamente los conceptos retributivos del agente que se tomaran como base para la cuantificación. Del mismo modo, es obligado determinar si la indemnización debe calcularse sobre los beneficios netos o, por el contrario, en atención a los ingresos brutos. Una vez concretada la cuantía que, en su caso, debe percibir el agente en concepto de indemnización por clientela, debe dilucidarse si esta se encuentra sujeta al Impuesto sobre el Valor Añadido.

Respecto de la cuantificación de la indemnización, cabe destacar que, con anterioridad a la sentencia objeto del presente estudio, la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo permitía una ponderación equitativa de la concesión indemnizatoria en atención a las circunstancias concretas del contrato de agencia. Entre estas últimas se encontraba el prestigio de la marca, las inversiones realizadas por el empresario principal en el territorio del agente, la publicidad del signo distintivo o de los productos que comercializa el agente, así como otras de índole similar. Esta postura jurisprudencial se justificaba en que todas ellas facilitaban o coadyuvaban en la captación de clientes. Así pues, en relación con esta reducción del quantum es necesario un análisis individualizado de las circunstancias fácticas en las relaciones jurídicas mantenidas entre el agente y el empresario principal. Sin embargo, esta línea jurisprudencial del Tribunal Supremo, pacífica hasta la resolución judicial que aquí se analiza, se encuentra en absoluta contradicción con esta última.

Así pues, el estudio se centrará, en primer lugar, en la indemnización por clientela y en sus presupuestos. De igual modo, se analizará la exclusión del derecho a la indemnización en caso de extinción del contrato por incumplimiento del agente (II). En segundo lugar, será objeto de análisis el quantum de la indemnización, enfatizando sobre los conceptos que se deben tomar como base para la cuantificación, así como la moderación de la indemnización. Al tiempo, se realizará la oportuna valoración de la problemática relativa a la sujeción de las cuantías indemnizatorias por la clientela al IVA. Finalmente, se dilucidará si la indemnización debe ser calculada sobre los beneficios netos o a partir de los ingresos brutos (III).

Acceda a publicación completa aquí